lunes, 15 de agosto de 2011

Antología Parcial / 21





                PREGUNTAS A LA HORA DEL TÉ

           Este señor desvaído parece
           Una figura de un museo de cera;
           Mira a través de los visillos rotos:
           Qué vale más, ¿el oro o la belleza?,
           ¿Vale más el arroyo que se mueve
           O la chépica fija a la ribera?
           A lo lejos se oye una campana
           Que abre una herida más, o que la cierra:
           ¿Es más real el agua de la fuente
           O la muchacha que se mira en ella?
           No se sabe, la gente se lo pasa
           Construyendo castillos en la arena.
           ¿Es superior el vaso transparente
           A la mano del hombre que lo crea?
           Se respira una atmósfera cansada
           De ceniza, de humo, de tristeza:
           Lo que se vio una vez ya no se vuelve
           A ver igual, dicen las hojas secas.
           Hora del té, tostadas, margarina.
           Todo envuelto en una especie de niebla.


Nicanor Parra: Poemas y antipoemas (1954)


domingo, 14 de agosto de 2011

Idealismo(s)



Expectativa de futuro. Esta capacidad de gozar no sólo del momento actual, sino también del venidero, esta capacidad de hacerse presente un tiempo por venir… es el rasgo decisivo del privilegio humano, aquello que le permite trabajar en pos de los fines más remotos con arreglo a su destino”



Immanuel Kant


*


“Yo no puedo considerar la actual situación de la humanidad como definitiva; no puedo imaginarla como su último y definitivo destino… Sólo en cuanto puedo considerar este estado como medio para otro mejor, como punto de partida para otro más alto y más perfecto, puede tener valor para mí; no por sí mismo, sino por otro mejor que él prepara, puedo soportarle, estimarle y sufrir con ánimo valeroso los dolores de mi vida”

J. G. Fichte

 
*


“En el seno de esas singulares agrupaciones que el azar formó, y que se llaman Estados…, el abuso recibe, por su prolongación y por la paciencia con que generalmente se le soporta, una especie de forma fija y estable; y las clases dominadoras, en el goce pacífico de los privilegios alcanzados, no tienen más que hacer que ensancharlos y dar a su extensión una forma definitiva. Impelidos por su avidez, aumentarán de generación en generación dichos privilegios, y nunca dirán basta, hasta que por último la opresión llegue a su colmo, y se haga completamente insoportable; entonces los oprimidos sacarán de su propia desesperación las de que un ánimo agotado les privara durante siglos. No soportarán ya por más tiempo a aquellos que se oponen a la igualdad de todos. Y para defenderse y preservarse de nuevos despotismos se impondrán pactos igualitarios [que] serán necesariamente justos y fundarán un verdadero Estado”.

                                                                J. G. Fichte

jueves, 4 de agosto de 2011

¿Y qué hacemos mientras?


Como los buitres,
la mafia financiera
vuela permanentemente al acecho
sobre nuestras cabezas.
Estemos donde estemos,
están dispuestos siempre
a robarnos la bolsa, el corazón
y nuestros sueños.
Tenaces, arrogantes, insaciables,
nunca descansan:
lo quieren todo.

¿Y qué hacemos nosotros mientras de vacaciones?

Como viejos tahúres, fulleros y tramposos,
desconfiados y cínicos,
que ya no esperan nada de la vida,
los expertos de la FAO,
los técnicos de las cancillerías
(y algunos ventajistas)
barajan fecha y hora en sus agendas:
¿Qué hacemos en Somalia?
¿Alguien tiene una idea? (Nadie habla)
¡Todo es tan jodidamente complejo!
Lo vemos en septiembre…

¿Y qué hacemos nosotros mientras de vacaciones?

Como un sino inclemente, como un destino cruel,
preparan en silencio y en lo oscuro
(les atenaza el miedo, les calma la esperanza)
un viaje hacia la luz.
No llevan nada: sólo esa promesa
que alguien les vendió a un precio incalculable:
su propia vida.
Así cruzan el mar de los naufragios
que les roba el aliento para siempre:
les espera un billete de regreso
si llegan a la orilla.

¿Y qué hacemos nosotros mientras de vacaciones?

                                               rarodeluna


Proust



“¿Para qué otra vida reservaba la posibilidad de decir por fin en serio lo que pensaba de las cosas…?


*


“Las facciones de nuestro rostro son simples gestos que han llegado a ser –en virtud de la costumbre– definitivos”



Paul Cézanne: Las grandes bañistas


“En la enfermedad nos damos cuenta de que no vivimos solos, sino encadenados a un ser de un reino diferente, del que nos separan abismos, que no nos conoce y por el que nos resulta imposible hacernos entender: nuestro cuerpo”.


*


“Todas las personas quedan destruidas, cuando dejamos de verlas…”

                                                               Marcel Proust