lunes, 11 de marzo de 2013

Poética / Szymborska



El poeta contemporáneo es escéptico y desconfía incluso -o más bien principalmente- de sí mismo.


Cada poema lo escriben dos personas. Hay una persona que es la que siente las cosas, la que las experimenta, la que piensa. Y otra persona, que está detrás de mí y dice: "¿No estarás exagerando?, ¿qué va a entender el lector de lo que estás escribiendo? y, además, ¿para qué le sirve?"


A la pregunta de qué cosa es la inspiración, suponiendo que algo sea, los poetas contemporáneos responden de modo evasivo. Y no porque nunca hayan sentido los beneficios de este impulso interior, más bien se debe a otra causa: no es fácil explicar a los demás algo que ni siquiera se comprende bien.

La inspiración, cualquier cosa que sea, nace de un perpetuo "no lo sé''. El poeta, si es un verdadero poeta, tiene que repetirse perpetuamente "no sé''. Con cada verso intenta responder, pero en el momento en que pone el punto final, le asaltan las dudas y empieza a advertir que su respuesta es temporal y en ningún caso satisfactoria. Entonces prueba otra vez y otra vez, para que a las sucesivas muestras de su insatisfacción consigo mismo los historiadores de la literatura las sujeten con un clic enorme para denominarlas "La Obra''.



Todos mis poemas nacen del amor. Diría incluso que todos los poemas nacen del amor; incluso aquéllos que transmiten el mal tienen en el fondo una forma de amor hacia el mundo.



El mundo, a pesar de cualquier cosa que podamos pensar sobre él, espantados por su inmensidad y nuestra impotencia ante él, amargados por su indiferencia frente a los sufrimientos particulares de la gente, de los animales y tal vez de las plantas -ya que ¿de dónde proviene la certeza de que las plantas están libres de sufrimientos?-; a pesar de cualquier cosa que pensemos sobre sus espacios atravesados por la radiación de las estrellas, alrededor de las cuales se empieza a descubrir algunos planetas -¿ya muertos?, ¿todavía muertos?, no se sabe-; a pesar de cualquier cosa que pensáramos sobre este teatro inmenso, para el cual tenemos un billete de entrada pero su vigencia es ridículamente corta, limitada por dos fechas decisivas; a pesar de no sé qué cosa más que pudiéramos pensar sobre este mundo: es asombroso.



Escribo de la realidad y los sueños son una parte de la realidad.



La escritura requiere soledad, aislamiento, trabajo y cansancio. He visto pintores trabajando mientras hablaban, riéndose, rodeados de gente, y eso es imposible para un escritor. Necesito tiempo y que nadie me moleste.



                                                        Wislawa Szymborska

viernes, 8 de marzo de 2013

8 de marzo


 
El 8 de marzo de 1908, trabajadoras del sector textil, de la fábrica Cotton de Nueva York, se declaran en huelga para reivindicar mejoras en sus condiciones de trabajo.
Ante la negativa del patrón a atender a sus reivindicaciones, se encierran en la fábrica. A continuación se declara un incendio en la misma y mueren todas las trabajadoras.
En 1910, durante la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, se decide proponer el 8 de marzo como fecha histórica para reivindicar los derechos de las mujeres.
La simbolización mediante el color malva de la lucha feminista se debe a que era de ese color el tejido con el que aquellas mujeres trabajan en ese momento. 


I
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana

Considerando que los pueblos han reafirmado su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres

Y que se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad

Declaramos

Que toda persona tiene los mismos derechos y libertades, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición

Que todas las personas son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. 


II
Considerando que la discriminación contra la mujer viola los principios de la igualdad de derechos y del respeto de la dignidad humana.

Considerando que en situaciones de pobreza la mujer tiene un acceso mínimo a la alimentación, la salud, la enseñanza, la capacitación y las oportunidades de empleo, así como a la satisfacción de otras necesidades

Considerando que la violencia contra la mujer constituye un obstáculo para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz

Declaramos

Que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales e impide total o parcialmente a la mujer gozar de dichos derechos y libertades

Que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre

Que esa dominación ha impedido el desarrollo pleno de la mujer 

III
Preocupadas por el hecho de que algunos grupos de mujeres, como por ejemplo
las mujeres pertenecientes a minorías
las mujeres indígenas,
las refugiadas
las mujeres emigrantes
las mujeres que habitan en comunidades rurales o remotas
las mujeres indigentes
las mujeres recluidas en instituciones o detenidas,
las niñas y las mujeres discapacitadas
las mujeres en situaciones de conflicto armado...
son particularmente vulnerables a la violencia

Recordamos

Que la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos:
La violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos
La violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso escolar, el acoso y la intimidación en el trabajo, la trata de mujeres y la prostitución forzada
La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra.

Recordamos
Que cientos de mujeres han muerto en España en los últimos años a manos de su pareja
Que dos de cada diez mujeres han sufrido alguna vez acoso sexual en el trabajo, aunque sólo la tercera parte de ellas lo denuncia
Que el Consejo de Europa ha denunciado las condiciones de explotación a que son sometidas las mujeres emigrantes
Que en muchos países del Tercer Mundo muchas niñas son obligadas a ejercer la prostitución

IV
Convencidas de que el establecimiento de un nuevo orden económico internacional basado en la equidad y la justicia contribuirá significativamente a la promoción de la igualdad entre el hombre y la mujer

Convencidas de que la máxima participación de la mujer, en igualdad de condiciones con el hombre, en todos los campos, es indispensable para el desarrollo pleno y completo de un país, el bienestar del mundo y la causa de la paz

Convencidas de que para lograr la plena igualdad entre el hombre y la mujer es necesario modificar el papel tradicional tanto del hombre como de la mujer en la sociedad y en la familia

Declaramos que los Estados no sólo condenarán la discriminación contra la mujer en todas sus formas, sino que han de comprometerse a:
Promover una política encaminada a eliminar la discriminación contra la mujer, garantizando el principio de igualdad del hombre y la mujer en todos los ámbitos de la vida social

Promover una política encaminada a modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios, los estereotipos y las prácticas cotidianas que estén basados en la idea desigualdad entre los hombres y las mujeres 


Garantizar la participación de la mujer en la vida pública, con plenitud de todos sus derechos

Garantizar las mismas oportunidades a hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida social

Garantizar el acceso a la información que contribuya a asegurar la salud y el bienestar de la mujer, el asesoramiento sobre planificación familiar y la contracepción

Garantizar el derecho al empleo en igualdad de condiciones que el hombre 

Garantizar el derecho a elegir libremente profesión y empleo, el derecho al ascenso, a la estabilidad en el empleo y a todas las prestaciones

Garantizar el derecho a igual remuneración, iguales prestaciones, igualdad de trato

Impedir la discriminación contra la mujer por razones de matrimonio o maternidad

Impulsar políticas de cooperación que garanticen todos estos derechos en todos los países, especialmente los más pobres.

En Laramie, 8 de marzo de 2013

martes, 5 de marzo de 2013

Antología parcial / 79





Crónica fabulosa de Fernando Pessoa

murió el oficinista tenía
una hinchazón horrible paperas
de diagnóstico turbio un diván
gayo papeles esparcidos
por todos los alvéolos de su historia
un jijo de cartón grifos corriendo
que erizaban el vello de los brazos
murió fumando erraba ciertas noches
por claveles de tinta por finos mecanismos
guarnecidos de piel por sellos antigripe
acompañados de un certificado inusitadas
pirámides de polvo hallaron
un orinal debajo de su mesa
postales pornográficas de indescriptible alcance
un libro muy oscuro sobre el maestro eckhart
una alcancía llena de coñac
según los más veraces testimonios
solía mirar al alba los enormes delfines
las joyas y los cuernos que trajeron de goa
una rodela del gran navegante botes de humo
mazmorras para herejes los despuntes
del día le cogían en éxtasis se llevaban
su abrigo de mezclilla a su aterrador paraguas
su personalidad que vaya usted a saber
y otra vez -sol muy tibio gaviotas-
lo devolvían a su inútil despacho
mientras doblaban quejumbrosamente
las verdes anclas del almirantazgo.


Antonio Martínez Sarrión: Pautas para conjurados (1970)

domingo, 3 de marzo de 2013

La pobreza



Nada humilla más que la pobreza y no hay pobreza que humille más que la que se padece en medio de gente inclinada al enriquecimiento rápido, acelerado. [...] 
La pobreza no es una humillación más entre otras muchas que tienen un origen social. Su singularidad no se deriva simplemente del hecho de que sea la más dolorosa y la que produce mayor sufrimiento a sus víctimas, sino de su condición de 'meta-humillación', un suelo en el que prosperan todo tipo de indignidades, un trampolín desde el cual se lanza la 'humillación múltiple'.
Y las desenfrenadas fuerzas del mercado, precisamente por esa falta de freno, no pueden sino propagar una gran cantidad de pobreza, aumentando indefinidamente el número de empobrecidos. Una vez liberadas también contribuyen a empujar a los pobres, más y más hacia el precipicio del fondo de la indignidad, a medida que el resto trepa a nuevas cimas de opulencia.

                                                                  Zygmunt Bauman