sábado, 15 de diciembre de 2012

Pobreza y desigualdad social



“Nosotros ya hemos vivido esto. El Fondo Monetario Internacional nos impuso un proceso que llamaron de ajuste, ahora lo llaman austeridad. Había que cortar todos los gastos, los corrientes y los de inversión. Aseguraban que así llegaríamos a un alto grado de eficiencia, los salarios bajarían y se adecuarían los impuestos. Ese modelo llevó a la quiebra de casi toda Latinoamérica en los años ochenta.” 
Con estas palabras de Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil, se abre “Crisis, desigualdad y pobreza”, el informe sobre el incremento de la desigualdad y la pobreza en España elaborado por Intermón Oxfam y que recoge eldiario.es. Según este informe, si continua la reciente progresión de la pobreza en España (con 2,1 millones de pobres más al año desde que se inició la crisis), en una década se alcanzarían alrededor de 18 millones de pobres, lo que supondría casi un 40% de la población total en el país.
Ives Tanguy: Todavía y siempre
Pobreza y desigualdad social son dos grandes problemas que España debe afrontar en los próximos años. De continuar la tendencia actual, la distancia entre ricos y pobres será cada vez mayor. Como muestra un botón: los súper-ricos ingresaban en 1980 hasta 74 veces más que el 90% de la población, pero en 2008 pasaron a ingresar 173 veces más, al haber incrementado sus ingresos anuales en ese periodo en un 275%. Es decir, en las décadas de mayor crecimiento económico en España, las clases bajas aumentaron su renta, pero fueron las clases altas los que lograron ver engordar sus ingresos a un ritmo estratosférico. 
El caso es que España ocupa el primer lugar entre los 27 países miembros de la UE con mayor desigualdad social. Un dato más: antes de la crisis los más ricos ingresaban en España 5,3 veces más que los que tenían menos renta, pero en 2011 esa proporción había crecido hasta 7,5 veces frente a la media de la UE que es 5,7.

Pobreza estructural 
Y es que en los años previos a la crisis, en la que se ha dado en llamar "década dorada", cuando España crecía a ritmos casi de economía en desarrollo, los índices de pobreza no variaron apenas. Como señala Intermón Oxfam en su informe, entre 1994 y 2007 no se abordó el problema de la pobreza estructural: “ni se consolidó la protección social ni se aumentó la proporción de inversión en gasto social del PIB”.

Ives Tanguy: Reply to red

Para afrontar este problema estructural es necesario -según esta ONG- reformar el sistema fiscal español, garantizando una recaudación más equilibrada, que reparta la carga fiscal entre familias y empresas de forma proporcionada, persiguiendo el fraude e implantando la aplicación de impuestos a las transacciones financieras.
Intermón Oxfram recuerda en este sentido que, según los datos sobre contribución fiscal en España en  2010, la recaudación por renta del trabajo (IRPF) y los impuestos sobre el consumo (IVA), representaron el 87% del total de los ingresos fiscales frente al 9,7% del impuesto de sociedades que pagan las empresas y el 1,7% con de las multinacionales por los beneficios obtenidos por sus filiales en el extranjero.
Otro dato elocuente: en esta situación, las familias soportan una presión fiscal media del 19% frente a tipos de tributación al 1% que se pueden disfrutar mediante algunos vehículos fiscales diseñados para los grandes patrimonios como las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV).
Otro: una persona con dos hijos a su cargo e ingresos medios de 16.524 euros soporta, según sus estimaciones, una carga fiscal que ronda el 15,6% de su renta, carga cercana a la de las multinacionales que facturan más de 1.000 millones.
En fin: lean el  informe de Intermón Oxfram.
[Remitido por Marta]

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Pensamiento y poesía



Pensamiento y poesía se enfrentan con toda gravedad a lo largo de nuestra cultura y se nos aparecen como dos formas insuficientes. No se encuentra el hombre entero en la filosofía; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía encontramos directamente al hombre concreto, individual. En la filosofía al hombre en su historia universal, en su querer ser. La poesía es encuentro, don, hallazgo por la gracia. La filosofía busca, requerimiento guiado por un método.


El filósofo se dirige hacia el ser oculto tras las apariencias; el poeta se queda sumido en las apariencias, en la multiplicidad desdeñada, en la menospreciada heterogeneidad. El poeta enamorado de las cosas se apega a ellas, a cada una de ellas y las sigue a través del laberinto del tiempo, del cambio, sin poder renunciar a nada.

Man Ray: Jazz
A diferencia del filósofo, que si alcanzara la unidad del ser, sería una unidad absoluta, sin mezcla de multiplicidad alguna, la unidad lograda en el poema es siempre incompleta. De ahí ese temblor que queda tras todo buen poema, ese espacio abierto que rodea a toda poesía.



Platón en su afán por la independencia humana, por su hacer salir al hombre del orbe de la tragedia, reunió el contenido humano y lo puso bajo el mando de la razón. Por la razón existía el hombre y se liberaba de los dioses tiránicos.

El poeta era el único que con su voz no pregonaba la razón. La única voz del pasado, del ayer trágico y melancólico. El poeta no sólo se conforma con las sombras de la pared cavernaria, sino que sobrepasando su condena, crea sombras nuevas y llega hasta hablar de ellas y con ellas. Traiciona a la razón usando su vehículo: la palabra, para dejar que por ella hablen las sombras, para hacer de ella la forma del delirio.


La poesía es la memoria misma de lo que la filosofía olvida.


La poesía busca realizar la inocencia, transformarla en vida y conciencia: en palabra, en eternidad.


                                                                  María Zambrano

viernes, 7 de diciembre de 2012

Escribir / Schlegel




Eusebio Sempere: Sin título
Para poder escribir bien sobre un asunto es necesario no interesarse más por él; el pensamiento que se ha de expresar con serenidad debe haber pasado ya del todo.
En tanto el artista crea y esté entusiasmado se encuentra cuando menos en una disposición iliberal para la comunicación. Querrá entonces decirlo todo, lo cual es una falsa tendencia de los genios jóvenes, o un prejuicio legítimo de viejos ignorantes. De este modo, no sabe apreciar el valor y la dignidad de la autolimitación, que es, sin embargo, para el artista como para el ser humano en general, lo más necesario y lo más elevado. Lo más necesario porque, dondequiera que no se limita uno a sí mismo se ve uno limitado por el mundo, con lo que se convierte en un esclavo. Lo más elevado, porque uno sólo se puede limitar a sí mismo en los puntos y en los aspectos en los que posee fuerza infinita, creación y destrucción de sí mismo. 
No hay que tener demasiadas prisas en la autolimitación y hay que dejar primero espacio a la creación de sí mismo, a la creatividad y al entusiasmo, hasta que se hayan culminado.

Los siguientes son principios universales de la comunicación literaria: 1) Hay que tener algo que comunicar; 2) hay que tener a alguien a quien se le pueda comunicar; 3) hay que comunicarlo realmente, poder compartirlo con él y no simplemente expresarse, a solas; si no, sería más acertado callarse.

                                                                           F. Schlegel

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Antología parcial / 70




El hombre del mar
 

El hombre de los ojos
Atormentados,
Que ha mirado mil auroras del mar
Desde las grandes proas,
Tiene el secreto
De las neblinas, las compactas y húmedas neblinas;
tiene el secreto de las claridades,
De las muy anchas, de las ilimitadas claridades
que estallan como granizadas
Sobre los barcos clavados y desclavados
En los planos soleados de los días.
¡Los barcos que alzan sus ojos en la noche
Cual surcos conmovidos, ardientes y sedientos
De las semillas
De los cielos lejanos!
El hombre de los ojos
atormentados,
Sabe todos estos secretos;
Y al estrechar mi mano con la cordialidad
De las almas supremas,
Me ha entregado el don de los horizontes;
Me ha iniciado en las expansiones;
Me ha libertado de los cuatro puntos cardinales,
Y del bien y del mal;
De mi ciencia de biblioteca,
De mis pequeños sueños de orangután civilizado.
¡Él, el hombre salvaje,
Me derramó su olor marino
Sobre mi olfato torpe que vive en las alcobas!
¡Él, el hombre salvaje me ha traído la música
De las islas bienaventuradas,
En su silencio abismal
Y en sus palabras pintorescas,
Alegres, puras,
De una elevada, de una cósmica simpatía!
Él, el hombre salvaje,
que ha reído con las olas del mar;
que ha llorado con las olas del mar;
que ha sufrido el asombro y el espanto
Frente a las tempestades
que hacen y deshacen los mundos
Y destrozan ciudades y amplían las hogueras
Con sus gritos tan rojos;
Él, el hombre salvaje
Me ha dejado oír los órganos profundos
De su alma golpeada por las visiones de la inmensidad;
Y éste mi corazón se ha agitado en el sueño
Del universo;
Porque el alma y el corazón del hombre salvaje
Trae el múltiple canto del mar y de los astros
Y los abismos altos y los abismos bajos;
Las expansiones y las desolaciones
Prendidas a la rueda del universo.
Él, el hombre de los ojos
atormentados,
que ha mirado mil auroras del mar,
Me ha desclavado de las calles grises
De mis hábitos viles de hombre civilizado
que nada tienen que hacer en mi destino
En mis pies, en mis manos
Ni en mis ojos hambrientos
De una proa, de un astro y de una aurora.
¡Ahora yo también soy un hombre salvaje!

Jacobo Fijman: Molino rojo (1926)

domingo, 2 de diciembre de 2012

Usos de la Pobreza



La pobreza constituye un factor compensatorio de gran importancia, tal vez fundamental, en la reproducción y reforzamiento del orden existente. El ver a los pobres mantiene a los no pobres a raya y a distancia. Les apremia a tolerar o soportar con resignación la imparable flexibilización del mundo y la creciente precariedad de su condición.

La economía política de la incertidumbre, impuesta por los poderes extraterritoriales de las finanzas, el capital y el comercio, incluye como uno de sus ingredientes indispensables, la presentación del 'problema de los pobres', bien como una cuestión de ley y orden, bien como objeto de preocupación humanitaria, y nada más.

Juan Genovés: Hombre solo
Hay que tener más miedo a la certidumbre de la pobreza que a la incertidumbre del mantenimiento del empleo. Los empleos que todavía existen no están fortificados contra los imprevisibles azares del futuro. La 'economía política de la inseguridad' se ha asegurado de que las defensas ortodoxas del empleo hayan sido desmanteladas y las tropas que las guarnecían hayan sido dispersadas. El trabajo se ha hecho 'flexible', que, dicho sin florituras, significa que al empleador le es fácil despedir a los empleados a voluntad y sin compensación y que la acción sindical solidaria -y eficaz- en defensa de los despedidos injustamente parece cada vez más una quimera.
'Flexibilidad' significa además negación de la seguridad: un número creciente de empleos son a tiempo parcial o a plazo fijo, la mayoría de los contratos son 'renovables' a intervalos lo suficientemente frecuentes como para impedir que los derechos a una relativa estabilidad adquieran fuerza.

La economía política de la incertidumbre, cuyos principios se recogen en el tristemente célebre "Acuerdo Multilateral sobre la Inversión", en las restricciones que impuso  sobre la libertad de los gobiernos para limitar la libertad de movimiento del capital, se reduce en lo esencial a la prohibición de unas normas y regulaciones políticamente establecidas y garantizadas y al desarme de las instituciones y asociaciones de defensa que se interponían en el camino del capital y las finanzas.

El orden mundial existente se funda en la existencia de la pobreza y en el miedo ambiente que hace desdichada la vida de todos los demás. Karl Marx dijo una vez que los trabajadores no pueden liberarse sin liberar al resto de la sociedad. Ahora se podría decir que el resto de la sociedad no puede liberarse de su miedo ambiente y de su impotencia a menos que su parte más pobre sea liberada de su penuria.

                                                                  Zygmunt Bauman


(Fragmentos de "Usos de la pobreza", uno de los capítulos de La sociedad individualizada, Cátedra 2001. Remitidos por Antonio, "para Marta")